Para que sea eficaz y logra una mayor adaptación, el entrenamiento debe diseñarse de modo que desarrolle fuerza específica para el deporte. Todo programa de entrenamiento de la fuerza y todo método de entrenamiento seleccionado deben tener en cuenta el sistema de energía dominante en el deporte y los motores primarios implicados. La especificidad del entrenamiento es también el mecanismo más importante para la adaptación neuronal a cada deporte específico.
Hay que sopesar cuidadosamente cuál es el sistema de energía dominante en todo deporte. Por ejemplo, el entrenamiento de resistencia muscular es más apropiado para los deportes de resistencia como el remo, la natación de fondo, el piragüismo, etcétera. También hay que plantearse cuáles son los grupos de músculos específicos implicados (motores primarios) y los patrones de movimiento característicos del deporte. Los ejercicios deben imitar los patrones de movimiento clave o las técnicas dominantes de ese deporte. También deben mejorar la potencia de los motores primarios. Normalmente, las mejoras en la potencia se transfieren a la técnica.
4.1. ESPECIFICIDAD FRENTE A UN MÉTODO GENERAL
4.1. ESPECIFICIDAD FRENTE A UN MÉTODO GENERAL
El principio de la especificidad surgió de la idea de que el programa óptimo de entrenamiento de la fuerza debía ser específico, según el cual los ejercicios o el tipo de entrenamiento específicos para las técnicas de un deporte se traducen en una adaptación más rápida y una mejora del rendimiento con mayor rapidez. La especificidad debe aplicarse sólo con deportistas avanzados durante la fase competitiva. Los deportistas sólo perfeccionan la fuerza dominante en su deporte seleccionado.
| (Figura 1) Método a largo plazo sugerido para la especificidad del entrenamiento de la fuerza. |
El uso erróneo de la especificidad provoca el desarrollo asimétrico o poco armonioso del cuerpo y desatiende los músculos antagonistas y estabilizadores. El uso erróneo también puede dificultar el desarrollo de los motores primarios y provocar lesiones. Toda especificidad remarcada en exceso puede provocar un desarrollo mínimo de los músculos y de la función muscular especializada de un lado del cuerpo. Los ejercicios de fuerza compensatorios siempre deben usarse en el entrenamiento, sobre todo durante la fase preparatoria del plan anual. Estos ejercicios equilibran la fuerza de los músculos agonistas y antagonistas.
Aunque la especificidad es un principio importante, su aplicación a largo plazo tal vez genere programas estresantes y aburridos que provoquen como resultado el que los deportistas estén sobreentrenados, sufran lesiones por sobrecarga y se quemen. La mejor forma de aplicar la especificidad es en el momento apropiado y dentro de un programa que se base en un plan metódico a largo plazo. Un programa de este tipo debe contar con tres fases principales (ver figura 1).
Durante el entrenamiento de la fuerza general y multilateral, todos los grupos de músculos, ligamentos y tendones se desarrollan anticipándose a las futuras cargas pesadas y a un entrenamiento específico. Este tipo de entrenamiento puede durar de 2 a 4 años dependiendo de la edad y capacidad de los deportistas. Durante esta fase, el entrenador necesita tener paciencia. El desarrollo multilateral general es un requisito básico para lograr un nivel altamente especializado de entrenamiento.
Después de sentar las bases, los deportistas inician la fase específica de entrenamiento especializado, que continuará durante su carrera deportiva. Éste no es un programa de entrenamiento de la fuerza que aborde las necesidades específicas del deporte durante todas las fases de un plan de entrenamiento anual, sino que más bien incluye la periodización de la fuerza, que siempre comienza con un aumento de la fase del volumen físico o adaptación anatómica. Dependiendo de la edad del deportistas, esta fase puede durar de 2 a 3 años.
La fase del alto rendimiento es para los deportistas de nivel nacional e internacional. Durante este estadio, prevalece la especificidad desde la última parte de la fase preparatoria y a lo largo de la fase competitiva del plan anual. Esta fase termina cuando el deportista deja de competir.
4.2. ESPECIFICIDAD DE LOS EJERCICIOS PARA EL ENTRENAMIENTO DE LA FUERZA
Como es difícil reproducir las técnicas de un deporte dado en el entrenamiento de la fuerza, los entrenadores deben tratar de imitar la estructura dinámica de esas técnicas y la orientación espacial, o bien la posición del cuerpo comparada con el ambiente circundante. Los entrenadores deberían seleccionar ejercicios que alineen el cuerpo y las extremidades con las posiciones adoptadas para ejecutar una técnica deportiva.
El ángulo entre las partes del cuerpo o extremidades influye en cómo y qué partes de un músculo dado se contraen. El entrenamiento eficaz de los motores primarios requiere familiarizarse con este aspecto. Para conseguir la máxima especificidad en el entrenamiento, todo ejercicio debe imitar el ángulo de la técnica practicada.
Después de sentar las bases, los deportistas inician la fase específica de entrenamiento especializado, que continuará durante su carrera deportiva. Éste no es un programa de entrenamiento de la fuerza que aborde las necesidades específicas del deporte durante todas las fases de un plan de entrenamiento anual, sino que más bien incluye la periodización de la fuerza, que siempre comienza con un aumento de la fase del volumen físico o adaptación anatómica. Dependiendo de la edad del deportistas, esta fase puede durar de 2 a 3 años.
La fase del alto rendimiento es para los deportistas de nivel nacional e internacional. Durante este estadio, prevalece la especificidad desde la última parte de la fase preparatoria y a lo largo de la fase competitiva del plan anual. Esta fase termina cuando el deportista deja de competir.
4.2. ESPECIFICIDAD DE LOS EJERCICIOS PARA EL ENTRENAMIENTO DE LA FUERZA
Como es difícil reproducir las técnicas de un deporte dado en el entrenamiento de la fuerza, los entrenadores deben tratar de imitar la estructura dinámica de esas técnicas y la orientación espacial, o bien la posición del cuerpo comparada con el ambiente circundante. Los entrenadores deberían seleccionar ejercicios que alineen el cuerpo y las extremidades con las posiciones adoptadas para ejecutar una técnica deportiva.
El ángulo entre las partes del cuerpo o extremidades influye en cómo y qué partes de un músculo dado se contraen. El entrenamiento eficaz de los motores primarios requiere familiarizarse con este aspecto. Para conseguir la máxima especificidad en el entrenamiento, todo ejercicio debe imitar el ángulo de la técnica practicada.
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FUENTE
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-Periodización del Entrenamiento Deportivo; Tudor O. Bompa, Phd York University.
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